Son siempre de aspecto menudo, figura ligera, sonrisa pícara y mirada burlona. Tienen tendencia a la desobediencia, al caos y la algarabía. Marchan firmes y hacen camino. Descansan a solaz y comen con fruición. Andan a pasos cortos, pero en dos trancos alcanzan las tierras más distantes. Luciérnagas del día a día: lumbre melosa.
Ehhh! Muchaaaacho! Escribe más, hombre! Que me se van a secá los melones antes de que escribas otra cosica de estas de los bloguers estos!!
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